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10 octubre 2016

Conclusiones de un largo y cálido verano.

- Las decisiones difíciles también hay que tomarlas.
- Si no puedes comprarlo, cópialo.
- A veces, las cosas son simplemente lo que parecían.
- Puedo decir que tengo una amiga desde hace 20 años.
- Hay gente increíblemente valiente y tenerla cerca es un ejemplo.
- La mejor resaca, la de una farra con amigas con agujetas en la tripa de reír.
- Descubrir nuevos hobbies y apasionarte.
- No entiendo a los tíos, a nivel local, nacional ni internacional.
- Aprender a conducir un Land Rover mola un montón.
- París es siempre una buena idea.
- Tener razón, en ocasiones, duele.
- Conocer a alguien, congeniar al instante y pensar cómo es posible que no seamos amigas desde hace años (¡y por duplicado!).
- Ali Express es genial.
- El 95% de las conversaciones con mi hijo son de superhéroes y súperpoderes (y no entiendo el 70%).
- Cuando se cierra una puerta, enciende la luz hasta que se abra la mítica ventana, mejor ahorrarte un tiempo de penumbra...
-¡Qué bien sientan unas cañas con amigos!
- Si puedes enmarcarlo, cuela.
- Hay cosas y gente que nunca entenderé; soy mus.
- Los planes con el abuelo son insuperables.
- Hacer el chorra es divertidísimo, aunque te miren raro.
- Lo bueno de tener tetas de plástico es que puedes llevar sujetadores meramente conceptuales.
- Leer compulsivamente no es malo (me lo ha dicho el psi).
- La decoración de bibliotecas se me da bastante bien.
- Las risas son la mejor medicina, y el Cipralex, el Trankimazin, el Orfidal…
- Agosto en la oficina puede ser un todo un reto, más bien a nivel creativo que profesional, pero mereció el esfuerzo.



 Y esto es lo que he sacado en claro de este largo verano; menos da una piedra...

01 diciembre 2014

Otro año de ausencia.

Para las Anas de su vida.


Ana, su hija. Su apoyo, su energía, su fuerza, su valor. Todos sus motivos fueron Ana.

Ana, su madre. Demasiadas despedidas para una vida, ella fue su último adiós.

Ana, su hermana. Un reencuentro tardío las unió para siempre y pudieron quererse como nunca supieron. Ana, su hermana, que era la mediana.

Ana, su primera sobrina, su preferida, la madrina de su hija Ana.


Para ellas y para todos los que te quisimos, hoy es un día triste.


25 septiembre 2014

Un año sin pensar en ti.

Pronto hará un año que me esfuerzo por no recordarte. Faltan unos días, pero puedo notarlo en mi espalda; erizándome el vello de la nuca, haciéndose un nudo en la garganta. Será porque octubre lleva tu nombre.



Trato de no dibujar tu cara, ni pensar en cómo sonaba tu voz. Me obligo a olvidarte en esos momentos en lo que te cruzas por mi memoria, en los que casi puedo tocarte y hueles a jazmín y dama de noche. Me tapo los oídos para alejar el sonido de tu risa. Pero mi gesto lo hace retumbar, atrapado en mi cabeza, y amplifica tu sonrisa. Y quema.

Hace casi un año que intento no pensar en todas las cosas que no puedo decirte, convenciéndome, en sueños, de que las hemos compartido. Y así, mientras duermo, has visto lo que ha crecido mi niño, lo contentas que estamos, las familias tan bonitas que tenemos. Nos hemos podido contar cómo nos trata la vida, que la muy cabrona quita mucho pero da también; ¡qué cosas tiene! Entonces, despierto.

Hace un año que no le hablo de ti a Tomás. No quiero que me pregunte cuándo volveremos al jardín donde las gallinas vuelan hasta las copas de los árboles, las tortugas descansan al sol y los patos mandarines bucean en su estanque. No puedo explicarnos que ya no habrá más.

Vivo obviando tu ausencia. Saber que no volverás me da tanto miedo que, directamente, no pienso. Sin embargo, tu anillo sigue en mi dedo, anclándome a una realidad de la que no quiero acordarme. Te tengo en mi mano porque ya no te tengo. Y te veo en cada uno de mis gestos, pero hace un año que trato de no pensar en ti.


Hago tantos esfuerzos que casi me creo que estás. Ocultándome los trozos más crudos de la vida, puedo seguir.
Echándote poco de menos de mentira.
Sabiendo lo mucho que nos faltas de verdad.


05 diciembre 2013

Un poema. Una despedida. Un lugar.

Recuerdo sentimental

Aquella noche temblabas
y, al mirarnos frente a frente,
me dijiste entristecida:
¡Qué miedo tengo a la muerte!

Yo te escuchaba en silencio
besando tus manos breves.
¡Tus manos que eran dos lirios
abrasados por la fiebre!

¿Por qué tienes ese miedo?
Dije tocando tu frente.
Y la flor de tu sonrisa,
se abrió en tu rostro de nieve.

Entonces, como un suspiro,
contestó tu voz doliente:
¡No tengo miedo a morirme!
¡Tengo miedo a perderte!

                                          Manuel Barrios Masero


Tenemos las palabras para las despedidas de mi bisabuelo sanluqueño. Y su tierra y su paisaje para el adiós.



Fue precioso y triste.


Con todo el cariño del mundo, para mi prima y mi madre.

02 diciembre 2013

In Memoriam. Otra vez.

Otro viaje al Sur.
Otra despedida.
Otro Barrios.
Otra vez demasiado pronto.


Se va una madre increíble.
Se va la última hermana.
Se va nuestra tía.
Se va una amiga.

Sonriente incluso en el dolor.
Valiente conociendo su destino.
Campeona hasta el final.

Te queremos.
Te adoramos.
Ya nos faltas tanto...

11 octubre 2013

In Memoriam.





Tu anillo en mi dedo.
Tu sonrisa a fuego en mi memoria.
Tu ausencia, una puñalada en el corazón.
La pena, un nudo en mi garganta.
El dolor se escapa húmedo por mis ojos, corre mejillas abajo.
Te quiero tanto, madrina.

02 octubre 2013

Sesenta años...

  

De hermana mayor.
De tía adorada.
De millones de risas.
De madrina.
De Sanlúcar.
De crear familia.
De hacernos sentir bien.
De buenos consejos.
De decir lo que te revienta.
De hacerte querer mucho, mucho.
De “No pongas el bolso en el suelo que se va el dinero.”
De disfrutar.
De motos, toros y F1.
De dar sin esperar nada a cambio.
De whisky.
De ser valiente.
De ser nuestro oasis.
De vivir a tu manera.
De cruces de laurel bajo el colchón.
De hacer de tu casa la nuestra.
De querernos con locura.
De “La que a ti se te vaya...”
De San Judas Tadeo.
De besos de buenas noches.
De perros, gallinas, patos, pollos, tortugas, loritos.
De recibir con los brazos abiertos.
De tía abuela.
De ingenio.
De exageración.
De cabeceros filipinos.
De buenos amigos.
De comidas en el porche.
De anécdotas.
De ser la memoria familiar.
De tu cama como centro de reunión de las Barrios.

Muchísimas felicidades de todos los que te adoramos. Te queremos con locura y somos un montón.